Mercantil
Cuándo conviene un plan de reestructuración y cuándo hace falta concurso
No toda empresa con problemas de liquidez está abocada al concurso de acreedores. Desde la reforma de la Ley Concursal, las empresas viables pero con dificultades financieras cuentan con los planes de reestructuración, una vía pensada para anticiparse y evitar llegar a la insolvencia.
1. El presupuesto: probabilidad de insolvencia, no insolvencia actual
Un plan de reestructuración está pensado para empresas que todavía no son insolventes, pero que prevén serlo si no actúan. Cuanto antes se detecte esa probabilidad, más margen de negociación hay con los acreedores.
2. Qué puede incluir el plan
Quitas, esperas, conversión de deuda en capital o en préstamos participativos, y, en determinados casos, puede aprobarse aunque no todos los acreedores estén de acuerdo, si se cumplen los requisitos de arrastre de clases previstos en la ley.
3. Cuándo el concurso es la única salida
Si la empresa ya es insolvente y no existe un plan de reestructuración viable, el concurso de acreedores (voluntario, presentado por la propia empresa) suele ser la vía que mejor protege tanto a la empresa como a sus administradores frente a responsabilidad futura.
Si tu empresa está notando tensión de tesorería, cuanto antes se valore la situación, más opciones reales hay sobre la mesa. Nuestro abogado mercantil puede ayudarte a hacer esa valoración.
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