Mercantil
Cinco decisiones jurídicas antes de constituir tu sociedad
Constituir una sociedad se vive a menudo como un trámite: elegir un nombre, firmar ante notario e inscribir en el Registro Mercantil. Lo que de verdad condiciona los primeros años del negocio suele decidirse antes de esa firma, y conviene resolverlo con calma en vez de a toda prisa el día antes de la cita con el notario.
1. La forma jurídica adecuada, no la más habitual
Seguir de alta como autónomo funciona bien mientras el riesgo del negocio es limitado, pero una Sociedad Limitada separa el patrimonio personal del de la empresa desde el primer día. La decisión depende del capital disponible, del nivel de responsabilidad frente a terceros que se está dispuesto a asumir y de si se prevé incorporar socios más adelante.
2. Un pacto de socios redactado antes de la primera discrepancia
Los estatutos que exige el Registro Mercantil regulan lo mínimo. Cómo se reparten los beneficios, qué pasa si un socio quiere vender su participación o qué mayoría hace falta para una decisión importante conviene fijarlo en un pacto de socios, precisamente cuando todavía hay buena relación entre las partes para acordarlo con calma.
3. Qué implica dar de alta al primer empleado
Incorporar a la primera persona trabajadora implica obligaciones de Seguridad Social y un tipo de contrato que conviene anticipar en el propio plan de negocio, aunque la gestión laboral del día a día corresponda a un graduado social. Saber de antemano qué exige la ley evita sorpresas frente a una inspección.
4. Registrar la marca antes de invertir en darla a conocer
Construir reputación bajo un nombre que otra empresa puede registrar mañana es un riesgo evitable. Una búsqueda previa de disponibilidad y el registro de la marca cuestan bastante menos que tener que cambiar de nombre cuando el negocio ya tiene clientes.
5. Un compliance mínimo desde el primer día
Una política de protección de datos, un aviso legal correcto en la web y unas condiciones de contratación claras no son trámites para cuando la empresa crezca: conviene tenerlos resueltos antes de captar al primer cliente, cuando corregirlos todavía es barato.
Si estás valorando dar este paso, nuestro abogado mercantil puede acompañarte en la constitución y en el pacto de socios, y coordinarse con nuestro graduado social para la parte laboral desde el principio.
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