Civil y Familia
Arrendamientos de vivienda
- Vas a alquilar tu vivienda y quieres un contrato que te proteja.
- Tu inquilino lleva meses sin pagar y quieres iniciar el desahucio.
- Tu casero no te devuelve la fianza al terminar el contrato.
- Quieres subir la renta al finalizar el contrato y tu inquilino se niega a firmar la prórroga con la nueva cantidad.
- Tu inquilino se ha ido de la vivienda y no le quieres devolver la fianza porque hay desperfectos.
- Quieres recuperar tu vivienda para uso propio y no sabes qué plazo de preaviso tienes que dar.
Alquilar una vivienda implica un contrato que, aunque parezca sencillo, conviene revisar bien: duración mínima, fianza, quién asume qué gastos, y en qué condiciones se puede actualizar la renta o resolver el contrato antes de tiempo.
Cuando el inquilino deja de pagar, el propietario tiene dos objetivos que conviene perseguir a la vez: recuperar la vivienda cuanto antes y reclamar las rentas que se le deben, algo que se puede tramitar en un mismo procedimiento de desahucio por falta de pago con reclamación de rentas acumulada.
Del lado del inquilino, también hay situaciones que requieren asesoramiento: una subida de renta que no respeta lo pactado, un propietario que no devuelve la fianza sin motivo, o dudas sobre si una cláusula del contrato es realmente válida.
Asesora Dimitar Ivanov Georgiev →
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